Conectarse

Recuperar mi contraseña

Para visualizar mejor el foro, usa Chrome o Firefox




Visita nuestra página en Facebook y únete a nosotros. Juegos, Sorteos, Premios...







Si no te gusta ninguno de nuestros personajes prediseñados echa un vistazo a las búsquedas de nuestros usuarios más activos.







OTOÑO





<
YA ESTÁN DISPONIBLES DOS TRAMAS NUEVAS. LÉELAS PARA SABER CÓMO DEBES ACTUAR A PARTIR DE AHORA.

Aquí irán apareciendo los eventos que se irán llevando acabo según la historia del foro vaya sucediendo y avance
Últimos temas
»  afiliacion hermana
Dom Dic 21, 2014 2:11 pm por Invitado

» afiliacion
Dom Dic 21, 2014 1:39 pm por Kevin O'Connor

» Hogwarts y Tu // Afiliación Hermana o Elite
Sáb Mar 08, 2014 6:49 pm por Diane Seammus

» De acampada en el bosque (Sol + libre)
Lun Mar 03, 2014 6:51 am por Sol Vachet

» Donde la improvisación nos lleve {Diane}
Miér Feb 26, 2014 3:42 pm por Diane Seammus

» Always There;; Afiliación Elite;; Confirmación Boton
Dom Feb 16, 2014 1:35 pm por Invitado

» Navidad en alta mar (Irish)
Mar Feb 11, 2014 6:41 am por Evan O. Whiteland

» Claro de Luna (Normal)
Mar Feb 11, 2014 12:56 am por Invitado

» Afiliacion VIP Lazos de hermandad
Vie Ene 24, 2014 8:20 am por Danae Leonardi



















VIP

ÉLITE


Pincha en la imagen para acceder a la página correspondiente


Pincha en la imagen para acceder a la página correspondiente

Mi ego no es tan grande, simplemente el mundo es muy pequeño para comprender





+ ROLEADOR


+ CREATIVO


MEJOR PJ NUEVO


FAMOUS RANKING




Pincha sobre la imagen para acceder a la página correspondiente





{La panterita Natalie Darkness siempre ha soñado con ser una gran estrella de ballet, pero sus sueños se rompieron debido a que padece graves problemas de corazón. }


Creative Commons License
Dangerous Games es un foro original de rol interpretativo libre, diseñado y creado por Jill Y. Knuckhör con la ayuda de Ian L. Scottfield y Seth Edwin N.. Las imágenes y texturas que se han empleado para el diseño han sido seleccionadas de páginas web tales como: Google, Tumblr y Photobucket. Este foro está catalogado para mayores de 18 años debido a que puede contener lenguaje mal sonante, violencia, sexo, etc...
Cualquier robo, plagio o intento de este será denunciado rápidamente a Foroactivo, a parte, la administración tomará las medidas que ellos vean necesarios para cada situación.
Sé un poco original y creativo y di:

NO al PLAGIO


Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Jue Ago 16, 2012 12:30 pm

Terminó agotado con tanto trajín de un lado a otro, orbitar parecía fácil pero a la hora de la verdad era bastante difícil y peligroso porque se tenía que materializar en la mente el lugar exacto al que se quería llegar, y no solo eso, había que tener bastante control sobre uno mismo pues de lo contrario aquel que lo hacía podía llegar a su destino sin algún miembro entero. Se habían dado bastantes casos de gente que lo hizo mal y acabó desmembrada o chiquillos que recién comenzaban y resultaban muertos o heridos de gravedad. Para Ian la mayor dificultad en aquel momento fue el imaginarse la habitación de Diane porque jamás la había pisado ni de pasado pero puso todo su empeño en llevar a la sirena para descansar y reponerse sana y salva, de una sola pieza que era lo esencial. Cuando aterrizó lo hicieron ambos sobre la cama mullida de la chica, debía ser que el subconsciente del pobre ángel oscuro andaba pensando por sí mismo en una cama donde descansar mientras que el consciente de Ian se hallaba en la tarea de llevarlos a la habitación de ella. Al final ambas cosas se mezclaron y acabaron tumbados, Ian ni se acordó de que la estab abrazando y que ella estaba casi encima de él. Lo único que pensó era en que la iba a ensuciar los ropajes de la cama, pero ya se disculparía más tarde, si era preciso la compraría otros. Ahora necesitaba descansar, le dolía el cuerpo entero y los párpados le pesaban como si de ellos le colgasen elefantes.

-Lo conseguimos...- murmuró casi ido con voz pastosa y apenas sin fuerza, arrastrando las palabras. El dolor había llegado a un punto en el que ya ni sentía ni padecía, estaba tumbado que es lo que quería con los ojos cerrados, tranquilo, llevado por la calma y la paz espiritual que la compañía de su amiga le aportaba. Siempre era agradable estar con ella, sobretodo en momentos así en los que de estar solo se habría vuelto a encerrar en su cuarto por días. Ahora no, sólo quería estarse así, no moverse, estar con Diane. -Es una suerte haber llegado a tiempo...- suspiró haciendo el esfuerzo por mover el cuello y poder mirarla. -Debes tener un ángel de la guarda que te cuida.- volvió a cerrar los ojos por culpa de la fatiga.




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Jue Ago 16, 2012 1:23 pm

Y de pronto estaba en mi cuarto sobre mi cama, o mejor dicho sobre Ian que estaba recostado sobre mi cama ¿Cómo era posible esto? bien lo atribuía su arbitración, pero tenía entendido que solo se podía orbitar, flamear, teletransportarse o lo que sea cuando se conocía el lugar destino, y que yo recordara él jamás había estado en mi habitación, de hecho ningún hombre había pisado antes mi habitación por increíble que pudiera parecerle a alguien. Pero aquí estábamos, no sanos pero si a salvo ¿no?, apenas era capaz de asimilar que habíamos podido escapar del tipejo que se atrevió a besarme ¡Maldición! tardaría días en quitar el sabor de sus labios sobre los míos, bien el beso no estuvo mal el hombre había tenido quizás siglos para mejorar la técnica del beso pero los ósculos solo se disfrutaban cuando ambas partes estaban de acuerdo y yo fui forzada, incluso me sentí humillada.

Miré a Ian con atención ¡era él! y no estaba muerto, bien aquello ya lo había logrado procesar cuando Audscias insinuó que seguía vivo, haciéndome sentir repentinamente abandonada pero al menos satisfecha con la idea de que uno de los dos pudo irse con vida. No obstante el haberlo visto llegar y rescatarme como en las historias que a Sammy tanto le gustaba contar y tenerlo tan cerca y abrazado de mi era ¡increíble! demasiadas emociones para un día. Parpadeé un par de veces y entonces rodé sobre él hasta quedar sobre el colchón, no se veía muy bien el que estuviera sobre él - lo conseguiste - corregí con una leve sonrisa, de nuevo me sorprendía ¡Había regresado! ¿de dónde había sacado tanta energía? cualquier otro ya estaría desmayado, pero lo que era aun mejor ¡No me había abandonado! me rescató.

Le miré con gesto dulce y amable - si es una suerte tenerte como mi ángel de la guarda - mencioné con una voz un poco baja y suave, quizás hubiera hablado mas alto si no fuera porque me sentía terriblemente agotada sin olvidar el montón de emociones que comenzaban ahora a liberarse luego de estar tan tensa - gracias por rescatarme, disculpa por hacerte pasar por tanto esfuerzo, me sorprendes mucho Ian - dije con plena sinceridad.
avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Jue Ago 16, 2012 2:13 pm

Su cuerpo ya bastante machacado agradeció el hecho de que Diane se quitara de encima, en cualquier otra circunstancia no le hubiese supuesto ninguna carga pero estando como estaba era un peso que le dificultaba la respiración. Si pudiese haber abierto nuevamente esos azulados ojos cristalinos lo hubiera hecho para disfrutar de la linda mirada de su amiga sirena pero no podía, ya si que no le quedaba ni un ápice de fuerza ni de voluntad por ninguna parte. Era tiempo de descanso, con un espíritu enfurecido como estaría ahora Audscias nunca sabías cuando te tocaba luchar y hasta el más fuerte y feroz de los guerreros necesita hacer parones en sus disputas para recobrar el aliento.

-Parte del mérito también es tuyo..- respiró y tragó con dificultad, su pecho aún no había recobrado el ritmo normal de respiración, aún seguía bastante alterado, en parte porque le costaba respirar. -Sin ti jamás lo habría conseguido... Haz hecho más de lo que crees.- hablaba de forma entrecortada tomándose su tiempo necesario para respirar y no marearse por la falta de oxígeno en sus células. Sonrió como un niño lleno de ilusión cuando se dirigió a él como su ángel de la guarda. Estaba muy lejos de llegar a serlo, más que nada porque aquello era propio de los ángeles de luz y no los oscuros como él pero por alguna extraña razón no le desagradaba la idea de que ella le viese como su protector, le gustaba aunque fuese contra su propia naturaleza y eso le debilitase de cierto modo. -No creo ser precisamente un ángel de la guarda, pero me encantaría ser el tuyo.- confesó en su momento de debilidad, de estar en pleno uso de sus facultades mentales y físicas jamás lo habría declarado así tan a la ligera. Más tarde pensaría en ello y se maldeciría al quedar como un bobo pedante empalagoso delante de ella.

-Era mi deber, jamás te dejaría así tirada... ante ningún problema.. o peligro.- necesitaría un buen psicólogo, su comportamiento con aquella sirena estaba siendo de lo más inusual. Tendrían que hacerle un chequeo completo para evaluar si sus características racionales estaban cambiando a las de un ángel puro, podría estar mutando y él ni cuenta. -Quien debería pedirte disculpas soy yo ¿no crees?. Primero te meto en problemas, después te abandono sin más dejándote a tu suerte con ese ser del diablo, acto seguido irrumpo sin ningún permiso en tu cuarto y por último te mando la cama.- abrió los ojos para mirarla, quería ver su expresión por si se enfadaba con él. -Estás en todo tu derecho de echarme a patadas de aquí y dejarme de hablar.-




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Jue Ago 16, 2012 3:57 pm

Fruncí el ceño confundida, lo único que recuerdo haber hacho es lograr que Audscias soltara a Ian de su agarre, si es que aquello era un logro porque al soltarlo Ian calló de golpe contra el suelo, provocándole una herida en la cabeza que ahora era capaz de ver con toda claridad. Quería pasar mi mano por su rostro herido, que a pesar de los duros golpes, no había perdido su bella forma - bien, si crees que sin mi jamás habrías conseguido rescatarme de las garras del malvado dragón, es porque seguramente he hecho algo que no creo haber hecho. Ciertamente lo único que logré fue que el tipejo te soltara y ya - suspiro llevando una mano a mis oídos tocando la asquerosa sangre seca que quedaba, sintiendo como éstos aun zumban un poco pero no con demasiado dolor - ¡Tu fuiste quien hizo lo mas duro! cuando yo creí que tu... - bajo la voz inesperadamente negando con la cabeza, no me iba a dejar llevar ahora por la sensibilidad, había logrado mantenerme bien con el maniático que solo sabrá el mar que quería hacerme.

Su respuesta a mi comentario me toma totalmente por sorpresa, lo miro sin decir nada, parpadeando varias veces sin saber bien que decir, dejando que un leve tono escarlata tiña mis mejillas ¡Genial Diane! ¿Desde cuando te sonrojas? - eres una nueva clase de ángel de la guarda, uno con mucha determinación, con apariencia de caballero que rescata a damiselas en peligro y con unas hermosas alas negras, en pocas palabras "mi ángel guerrero" - comento luego de encontrar mi lengua en mi boca, contemplando su inmovilidad y quizas repentina tranquilidad, se ve tan calmado, que si no fuera porque habla conmigo juraría que esta dormido.

Una sonrisa aparece sobre mis labios mientras niego lentamente con mi cabeza tras escuchar sus disculpas, o es lo que me parece por lo que va diciendo no debió hacer pero ¿en algún momento tenía alguna otra alternativa para hacer lo que hizo? además él no me metió en éste problema, fui yo solita al aceptar asistir a la sesión desde un comienzo. Muerdo levemente mi labio inferior mirando sus profundos ojos azules, tratando de parecer lo mas seria y solmene posible - Así que debería echarte por ensuciar mi fina colcha de seda blanca ¿eh? - me froto la barbilla mientras me siento frunciendo un poco el ceño - por haber irrumpido en mi cuarto para mantenerme segura, por dejarme para luego aparecer y rescatarme... y por protegerme de mis premoniciones...suena lógico - continuo diciendo antes de soltar una tibia y relajada risa - ¡tu estas de verdad mal si crees que te sacaré de mi cuarto y te dejaré de hablar, lo siento se que puedo ser molesta pero no te libraras de mi con eso - me encojo de hombros tratando de moverme a la orilla y ponerme de pie algo torpe - Iré por toallas, regreso - digo quedo moviéndome hacia mi baño.
avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Jue Ago 16, 2012 4:48 pm

Negó levemente con la cabeza, no sabía si ella estaría mirando en ese momento para ver el gesto. -Créeme, pensar en ti me hizo más fuerte.- quizás tuvo que callarse esa confesión ya que ella podía pensar que era algún tipo de acosador raro y que tendría un altar con fotos de todos sus pasos por la escuela en el armario pero era tan inocente algunas veces que solía meter la pata diciendo o expresando sentimientos que no debía desvelar, no al menos por ahora. .Si hubiese sido otra la que estuviese en tu lugar no sé qué habría pasado.- continuó el memo ejerciendo de bocazas, no estaría mal que alguien entrase para meterle un calcetín en la boca y le hiciese callar de una santa vez.

Sintió una nueva cosa removerse en sus adentros, como un impulso que le instaba a recuperar la cercanía de los cuerpos, una necesidad bastante extraña que le producía cierta ansiedad por moverse y abrazarla, al menos provocar algún roce entre ellos, una caricia, tomarla de la mano.. cualquier gesto o símbolo de afecto pero su cuerpo estaba tan molido que ni si quiera era capaz de mandar a su esqueleto la ardua tarea de ponerse de lado. -No rescato damiselas en apuros, solo a mi protegida sirenita que me hace hacer cosas raras.- sonrió ¿con alegría? Eso parecía. Se le podía observar feliz aunque cansado. ¿Significaba esto que había encontrado el ángel oscuro a alguien que le enseñase lo que era la felicidad y le sacase de su pesada amargura? ¿Alguien especial para él? -Tu ángel guerrero, suena bien.- su sonrisa se amplió conforme a ese nombre que le había dado. Ian era el mundo al revés. ¿Cuándo se había visto que un ángel oscuro tomase como protegida a alguien, y menos siendo sirena? Podía decirse que él era único en su especie.

Por mucho que ella se empeñase en hacerle ver que la forma en la que había actuado era la correcta, él en su interior no paraba de atormentarse una y otra vez por causarla males. Según el ángel, el hecho de abandonarla con un espíritu había sido toda una insensatez por su parte, debía haber dado la cara desde el principio y luchar como un hombre de verdad. Y el haber entrado en su cuarto cuando no tenía permiso ni invitación de ella, eso sí que era un sacrilegio que no tenía perdón alguno. Encima iba y la manchaba la cama ¡de seda! con todo tipo de flujos como sangre, sudor, restos de sal marina... Menudo atino que tenía el chico. Fue sintiendo como ella se iba alejando más de él y dejaba en su interior una sensación de vacío que no le gustó al ángel oscuro, ya se sentía mal con todas sus mierdas todos los días de su miserable existencia y ahora eso... Menudo tormento ser ángel caído y no tener ni puñetera idea de nada cuanto le pasa a uno. Quería que ella volviese a estar junto a él pero no dijo nada, se quedó en silencio con los ojos nuevamente cerrados, tratando de poner en orden todo lo que estaba sintiendo y lo más difícil, ponerles nombres a cada uno de esos sentimientos nuevos que comenzaban a azorarle. Empezaba a pensar en la suerte que tenían los demás de poder vivir y disfrutar cada cosa sin tener que hallarle la lógica cuando para él le era imposible dejarse llevar cuando no entendía nada. Ahora sentía profunda envidia de Joe y de Brad.




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Vie Ago 17, 2012 12:29 pm

Muchas cosas abrumaban mi cabeza conforme llegaba a la puerta del baño de mi cuarto, que estaba justamente a lado de uno de los silloncitos color crema que tenía en mi habitación. Giré la perilla y entre en él acercándome al coqueto mueble con detalles en rosa que contenía toallas y un pequeño botiquín de emergencias, ser porrista significaba exponerse a varios riesgos durante la rutina, así que tener un botiquín nunca estaba de mas. Dejé el botiquín que estaba en una cajita blanca en el suelo mientras sacaba varias toallas ¿Enserio había dicho que por mi se había hecho mas fuerte? sonaba tan utópico su comentario pero me sentía bien creyendo que era cierto, además ¿por qué me mentiría diciendo eso? y luego estaba eso de su inclinación a aceptar mi repentina insinuación de que él podrá ser mi ángel guerrero, aquella idea me llenaba, por eso lo había mencionado pero jamás creí que se mostraría tan condescendiente, incluso podía sentir que en sus palabras no había solo voz si no una promesa ¿Qué significaba todo esto? Tomé las toallas crema con un coqueto tejido en los bordes frunciendo la mirada, igual recogí el botiquín y salí del baño, sintiéndome extrañamente bien, quizás aun la adrenalina de todo corría por mis venas sin dejar relajarme.

Al llegar de nuevo cerca de mi cama noté que Parténope, mi respingona y delgada gatita angora, se encontraba recostada a la altura de los pies de Ian, recargando placidamente su cabeza sobre él, menos mal mi cama era tontamente grande cosiderando que yo era delgada y media apenas 1.53, de lo contrario seguramente conociendo a Parténope ya hubiera querido tumbar a Ian para acostarse ella...por otro lado parecía que a ella le simpatizaba él, no le estaba mirando feo, no tenia sus garritas fuera, solo estaba ahi...recargada - vaya Parténopte ¿a ti quien te entiende? - pregunté con suavidad sin evitar sonreír, en el idioma de la gata, ella apenas y alzó la cabeza ¡Genial! adoraba que ella me hiciera caso.

Notó que de nuevo mantenía los ojos cerrados, pobrecito seguro estaba totalmente cansado - oh...Ian - murmuro dejando las cosas que había traído en el buró, examinándolo con mucha atención cayendo entonces en la cuenta de algo ¡Ian Scottfield yacía recostado en mi cama! ok eso lo supe desde que llegamos aquí pero...bien andaba segura que si estuviéramos en otra situación cualquier otra chica se moriría de la envidia y yo estaría eufórica, pero esto era toda una situación rara, él estaba totalmente dañado...tan solo ver su pecho descubierto, suspiré no sería suficiente tratar de limpiar con las toallas, pero sugerirle lo otro...bien no quería que mal pensara las cosas y estaba insegura de que pudiera moverse ahora - Ian puedo curar tus heridas si quieres, al menos ayudar a que dejen de sangrar y cubrirlas pero antes necesitamos que este limpio tu cuerpo para que no tengas infecciones y así - suspiro mirándolo con atención, para examinar su reacción - hay dos opciones, la primera es que tomes un rápido baño en mi tina y la otra es que me dejes intentar limpiarte...con las toallas mojadas - mis mejillas enrojecieron un poco ante la propuesta, pero era necesario - solo haré eso en todo caso, limpiarte y curarte - me apresuré a decir - es lo menos que puedo hacer por ti - me encogí un poco de hombros.
avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Vie Ago 17, 2012 1:33 pm

Debían estar sus sentidos algo estropeados o deteriorados después de semejante paliza que se dio el amigo para lograr que saliesen los dos con vida del aula que seguramente tardase su tiempo en volver a pisar. Por un tiempo no quería revivir lo vivido por muy masoca y sádico que fuera. No escuchó ni sintió al gato de Diane subirse a la cama y ponerse a sus pies, ni si quiera sabía de la existencia de este animalito. Al ángel oscuro le encantaban los gatos, más si eran negros por aquello de las supersticiones y el hecho de que siempre los consideraban en relación con la magia negra y la muerte. Alzó la cabeza irguiéndose un poco para mirar hacia sus pies cuando Diane habló, aunque no la entendió ni una sola palabra.

-No sabía que tuvieras un gato.- comentó posando el peso de tronco para arriba en sus codos hundidos en el colchón de la cama. Ian era la viva imagen del guerrero que jamás se daba por vencido por muy malherido que anduviera, siempre al pie del cañón, solo precisaba de unos minutos de paz para volver a la carga nuevamente. -Parténope ¿eh?.- miró a su amiga con una cálida sonrisa en el rostro. -¿En honor a la sirena que fundó Nápoles?.- preguntó con curiosidad. Le encantaban todas las historias que tuviesen que ver con la mitología griega y romana, tenía cientos de libros en sus estanterías. De ahí a que fuese un chico bastante culto que sabía un poco de cada cosa y siempre se le podía hallar sumergido en sus misteriosos libros de temáticas variadas. Podías verle un día estudiando sobre hechicería que al día siguiente te iba a sorprender leyendo poesías.

No se dio cuenta de las toallas y el botiquín que había traído la muchacha desde el servicio hasta que ella le dio las opciones para curarle. Él se encogió de hombros, no quería molestarla más, ya bastante cargantes estaba siendo para ella. -Me da igual... no quiero molestarte mas. Puedo darme una ducha deprisa y después irme a mi cuarto para que descanses tranquila.- dijo sentándose en la cama, alargando una mano para acariciar a la gata suavemente ya que sabía que muchos gatos le bufaban o se asustaban al presentir su aura mala de ángel oscuro. -Debo de oler peor que un desagüe atascado.. no sé ni cómo me soportas a tu lado,. se quejó arrugando la nariz, ciertamente avergonzado por estar tan impresentable ante unas excelente chica de tan alto rango. -Me daré una ducha rápida si no es molestia y después dejaré que me cures lo que quieras.- no cayó en la cuenta de que su última frase podía albergar todo un amplio abanico de significados, era demasiado inocente como para mal pensar de la situación aunque se moría de ganas por estar lo más próximo a ella que pudiera.

Se levantó y se metió en el baño pero ni se molestó en cerrar la puerta ni nada, la costumbre de andar todo el día solo y ser un tanto exhibicionista. Se quitó primero las zapatillas llenas de barro y demás porquería, después los calcetines que de blancos habían acabado entre grises y marrones, prosiguió con sus rotos pantalones deportivos negros con franjas blancas a los lados y por último se desprendió de su bóxer también negro. Dando la espalda a la habitación y a Diane, se metió en la ducha para comenzar a quitarse toda la porquería de encima y los malos olores. No tardó mucho en terminar, solo se estuvo lo justo bajo el chorro, no le gustaba desperdiciar agua a lo tonto y encima no quería hacer de esperar a la rubia.

-Di, te pillo una toalla.. espero que no te moleste.- agarró la primera que vio a la vista para secarse algo el cabello y después el agua del resto del cuerpo, sabía que si salía muy mojado podría ser el culpable de que Diane se transformarse allí y no era plan. Ya se mostraría ante él cuando ella quisiera. Se enrolló la toalla por debajo de la cintura y de esa guisa salió como si nada presentándose delante de ella. -Ya estoy.- solo con la toalla cubriendo sus partes nobles y un colgante en el cuello de una cruz negra de ónice que tenía su propia historia.




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Vie Ago 17, 2012 3:06 pm

Para mi enorme sorpresa Ian se encontraba un poco mejor de como lo había dejado al marchar al tocador ¿una mas de sus cualidades era sanar rápidamente o eso se debía a su propia fortaleza? el chico verdaderamente era todo un enigma y eso era solo uno más de sus múltiples encantos...¡Múltiples encantos! santo cielos mas tarde debía asegurarme de dormir bien, ya estaba hablando de múltiples encantos y eso conducía a una cosa y esa otra a otra ¿No solo quería ser la primera y demostrar ante todos mi gran destreza en seducir? ¡Por dios ya estaba desvariando! - Lo tengo desde que era chica y lo que pasa es que como puedes ver ella es tan activa que pocas veces sale de mi habitación - niego lentamente con desaprobación hacia mi gata ¿Cómo le hacia para comer tanto y no engordar si se la pasaba durmiendo? - Si por eso mismo se llama Parténope, no sabía que conocías esa historia - digo con cierto asombro mirándole con atención, definitivamente èl era total y completamente un libro de sorpresas ¿Cómo diablos podía seguir siendo tan casto? era atractivo, atlético, inteligente, culto, valiente... ¡debía parar!

Parténope mueve su cuerpecito aferrándose a las caricias de Ian, se ve tan feliz ¿Quién lo diría?. Muevo mi nariz prestando mayor atención a mis sentidos y bien debía darle la razón él olía a una serie de cosas bastante peculiares, incluso olía al delicioso mar, siempre salado y atractivo con sus movimientos, seduciéndome a que entrar y... debía poner la cabeza en tierra. Me crucé de brazos escuchando el resto ¿Por qué rayos creía que sería una molestia? ¿por qué busca siempre alguna escusa para que yo tenga supuestamente algún motivo para alejarle? - Si te estoy ofreciendo algo no es porque sea una molestia, si lo fuera créeme totalmente cuando te digo que no habría invitación - digo solemne y mostrándome segura porque era la verdad, es decir si fuera otro sujeto que ni al caso podría darme lo mismo que se estuviera desangrando frente a mi. Enarqué una ceja divertida al escuchar lo ultimo ¿curarle lo que quiera? por la forma en que lo dijo dudaba que entendiera lo que me estaba permitiendo, pero no me aprovecharía. - Muy bien, hay mucho por curar - digo como si nada observándole atentamente marchar al baño y entonces noto algún tipo de cicatrices en su espalda ¿que rayos era eso?

Me siento en el borde de mi cama con dosel mirando curiosa a la puerta mientras estiro la mano hacia mi gatita, que de nuevo se recuesta para dormir. Lo natural es que viera la puerta cerrarse, pero entorno los ojos al escuchar el sonido del agua que sale dese la regadera, poniendo mas atención soy capaz de escuchar sus pasos moviéndose ¡Diablos! ¿Estaba dejando la puerta del baño abierta mientras el se desnudada para ducharse? Mi corazón se agitó un poco, al parecer así era pues la puerta nunca se cerró mientras un poco de vapor salía del lugar. Mis ojos miraban incrédula y fijamente a la puerta, esto era simplemente increíble, lo único que me retenía a ir al baño en ese preciso momento era el agua...de lo contrario quizás mi curiosidad y reciente punzada ganarían la disputa ¡Qué diablos estaba pensando! negué fuertemente con la cabeza tratando de alejar una idea de Ian y su hermoso cuerpo desnudo ¡en mi cuarto!. De pronto el sonido del agua cesó pero la puerta seguía abierta, cerré fuertemente los ojos. - Adelante, toma todo lo que necesites - dije en respuesta a su comentario.

Escuché que pasos avanzaban lentamente y yo continuaba con los ojos apretados hasta que dijo que ya estaba, así que los abrí relajada por fin, ya no había tentación.... - ¡Por todos los tritones del mar! - expreso arqueando las cejas e inevitablemente abriendo la boca anonadada, mirando a Ian de arriba abajo y de abajo arriba ¡No podía creer que solo tuviera una toalla para cubrirse! dejándome ver todo su cuerpo atractivo...caliente, me puse de pie sin apenas darme cuenta, pero apreté los puños antes de hacer algo mas, quería acercarme ahí mismo y besarlo y ¡diablos Diane compórtate! no es el momento de nada ¡el esta herido! ¡Yo estaba cansada! pero aun así la visión era perdidamente provocativa. Me mordí el labio un poco buscando su vista - eh...eh... puedes sentarte en el sillón o recostarte en mi cama para curarte, pero del otro lado para que no te ensucies - dije nerviosa ¿Desde cuando me ponía tan tensa y nerviosa ante un hombre? ¡Pero es que vaya que clase de hombre era Ian! quería tocar su abdomen ¡Santo cielo! ¡Santo cielo! repentinamente me sonrojé.
avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Vie Ago 17, 2012 3:43 pm

Sonrió alegre de poder sorprenderla que no era tarea fácil ya que ella era también bastante inteligente y no todo el mundo estaba a su altura. Él era consciente cada segundo que pasaba con ella de lo valioso que era el momento porque ya quisieran muchos tener la oportunidad que él estaba teniendo de estar junto a ella en su propio cuarto aunque.. por habladurías.. seguramente que no fuese el primero pero sí el único con el que las cosas que sucedían eran totalmente inocentes.

-Leo bastante aunque no lo parezca, todo cuanto sé se lo tengo que agradecer a mi enorme colección de libros.- su habitación era como una auténtica biblioteca, claro, que tenía menos libros que por ejemplo la biblioteca del internado pero era sorprendente. Cada vez que alguien iba a su cuarto se llevaba sorpresa por dos cosas: Lo siniestro que era el cuarto y la enorme cantidad de colecciones de libros variados que había por toda la habitación y adornaban cada metro cuadrado. No había un rincón que estuviese sin un libro. -Y si no te alarmas demasiado... te confesaré que desde que te conozco más... íntimamente... me ha dado por querer saber más sobre tu especie.- suspiró llevándose una mano a la nuca para rascarse, típico gesto que hacía cuando estaba nervioso o se mostraba vergonzoso ante algo. -No quiero que pienses que soy un depravado o un enfermo que te acosa...- aclaró más nervioso sin dejar de rascarse un tanto colorado.

Tras la ducha, cuando salió al cuarto, la imagen que vio de Diane le impactó porque no se esperaba que reaccionase así, quizás había pecado de listo al dar por hecho que al verle así no pasaría nada porque estaría acostumbrada a ver cuerpos como el de él, incluso mejores, porque él era de lo más normal. -Me siento aquí en el borde lateral de la cama y así podrás tener mayor accesibilidad a mi cuerpo y si necesitas que me tumbe en algún momento me lo dices y ya.- dicho y hecho, se sentó donde dijo mirándola, con total confianza. Ahora que estaba así y fresco se sentía mucho mejor, la ducha de agua fría le había sentado excepcionalmente bien y si se le sumaba la agradable compañía de Diane, ni digamos. Echó una mirada a la lejana ventana, se veía bien oscuro, sería ya madrugada y estarían todos dormidos en sus cuartos, o eso se suponía. -¿Te importa si paso el resto de la noche contigo?.-




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Vie Ago 17, 2012 4:44 pm

Parpadeé constantemente mientras escuchaba con incredulidad lo que decía, seguramente si cualquier persona escuchara únicamente lo que acaba de decir Ian entendería otra cosa…una cosa que cambiaba totalmente de sentido si considerábamos el ambiente en el que nos encontrábamos, él hablaba sobre el acceso a su cuerpo para curarlo no para otra cosa, al igual que aquello de tumbarse sobre mi cama ¡Para curarlo! si era necesario. Poseidón sabía que no podía pedirle aquello sin que se me saliera lo Aphrodite ¡Por todos los mares! ¿Cómo me había metido en ésta? y ¿Por qué no me sentía afortunada y llena de júbilo? ¡Ahí tenía frente a mi a Ian Ludwig Scottfield! capitán de rugby, intelectual y uno de los chicos mas cotizados en el internado ¿era él consiente de eso? por dios no lo sabía pero tenía frente a mi y en charola de oro lo que tanto me había propuesto a lograr, solo bastaría un paso, palabras...caricias. Suspiré con frustración, definitivamente no podía utilizar solo a Ian, no luego de que admitió investigar más sobre mi...bueno no sobre mi pero si sobre mi gente, me sentiría tan ruin, no luego de que me salvara mi vida, no luego de que me protegiera ¡no luego de hoy! de hecho comenzaba a sentirme algo culpable ¡Maldita conciencia! ¿por qué aparecía en momentos como éstos? - Así como indicas será mas sencillo curarte

Me muevo lentamente hacia el buró donde dejé las cosas, comenzando a sacar algodón y agua oxigenada, posteriormente busco los sobrecitos de gazas...mismas que se resbalan de mis manos por su pregunta, dando yo un salto en mi lugar ¿Pasar la noche conmigo? aquello era... nunca antes un chico había pisado mi cuarto y mucho menos pasado la noche conmigo en mi cuarto, corrían chismes al respecto pero eran puras mentiras de las chicas que obviamente me envidiaban y que me daba igual desmentir ¿Para qué el desgaste? ok no todo era totalmente mentira pero si lo de mi cuarto, éste era sagrado para mi - Puedes quedarte si es lo que deseas, no me importa - digo tratando de parecer tranquila pero obviamente es todo un esfuerzo ¡Pasar la noche con Ian! Recojo el sobre de gazas y me acerco a encender el foco de mi cuarto, hasta ahora solo las lámparas iluminaban tenuemente. El cuarto brilla dejando ver el estilo victoriano moderno de mi habitación con tonos en rosa y crema principalmente, me acerqué hasta él, - no va a doler o intentare que no duela - murmuré en una vocecita tímida ¿hacia cuanto no me comportaba así? la presencia de Ian me imponía y deshacía.

Tomé el algodón y lo mojé con agua oxigenada y comencé a pasar el algodón por su cuerpo, primero por su cabeza - por mi culpa es esto - murmuro inconciente de que es en voz alta, y bajo a su cuello y luego a su pecho y abdomen muy sonrojada ¡era mas fácil limpiar las heridas de las porristas! tomé aire y me moví un poco para ir a su espalda y ¡Ahí estaba esa marca en forma del juego!, fruncí mis labios no quería gritar, no quería asustar a Ian con lo que veía dios ¡era feo! ¿se lo habría hecho el dichoso Audscias mientras lo maltrataba?. Comencé a limpiar esa zona, aliviada de tener algo en que pensar - Ian no quiero que te alteres ni mucho menos pero tienes algo muy...particular en tu espalda y me temo que no es un dibujo a pluma - digo tratando de contenerme, aunque por dentro gritaba ¡Que diablos era eso! ¿no le dolería? se veía tan...tan sombrío
avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Vie Ago 17, 2012 5:37 pm

Al final se llevó la razón con lo de ubicarse en la cama para que ella pudiese acceder tanto a la zona más alta de su cuerpo como era su cabeza y a la zona inferior que consistía en su abdomen fuerte y definido sin pasarse, normal siendo tan deportista y jugador de rugby y el bajo de su espalda. -Tranquila, dale sin miedo que no me dolerá.- después de sufrir la tortura de hacía unas horas y haberse metido en un horno encendido pocas cosas le resultaban ya dolientes. Lo raro es que después de todo lo que había pasado seguía vivito y coleando. Algo increíble. Sin duda una gran hazaña digna de contar en la posterioridad.

Ahora que se hallaba sentado en la cama de su amiga, sin nada que hacer, solo teniendo que estar tranquilo y dejarse curar comenzó a haber balance del día, un montón de experiencias nuevas muy gratificantes. Si, era muy masoquista al chico, estaba tan acostumbrado a sufrir que aquello había sido lo mas desde hacía tiempo, pero por otro lado... Diane estaba sacando de él cosas nuevas, cosas que ni él mismo sabía que tenía dentro... Cosas mágicas como diría él. En ningún momento se quejó, y algunas heridas como las quemaduras eran bien feas pero ni una mueca de dolor gesticuló.

Se giró hacia ella de repente y le selló los labios con su dedo índice. -Shhh, no vuelvas a echarte la culpa de nada- susurró sonriéndola con confianza y volvió la cabeza al frente para que ella siguiese curándole. Al llegar a la espalda... Tonto, se había olvidado del recadito que le había dejado Audscias hacia ya un mes o así en la espalda estando con Bianca.

-Diane por favor no te asustes...- cerró los ojos, no podía seguir ocultándola la verdad, a ella no. -¿Recuerdas lo de antes en el aula? Cuando sangré por la espalda...- suspiré queriendo ir lento, demasiada información podría sobrecargarla. -No quería contártelo para evitar que te alarmases y te preocuparas... Hace unos meses comencé a sentirme mal, me dolía mucho la espalda. Cada vez fue a peor y un día se me abrió la carne sin más y comencé a sangrar. Bianca estaba conmigo y me salvó la vida porque yo caí redondo.. perdí la conciencia, me desplomé... Más tarde cuando me desperté tenía marcado a carne viva la ouija en mi espalda... De vez en cuando las cicatrices que ves se abren de forma muy dolorosa y me desangro... Es una maldición que hace que no pueda regenerarme.- expliqué tragando saliva.




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Sáb Ago 18, 2012 1:03 pm

Su dedo firme y seguro contra mis labios, impidiendo que continuara diciendo algo que seguro no me había dado cuenta mencioné en voz alta, mientras que sus ojos me miraban tranquilos y en sus labios una sonrisa aparecía y yo hecha una gelatina, lo único que me mantenía de pie y mirándole con atención era la comprensión de mi conciencia de que no era correcto porque definitivamente no lo era, a pesar de los gritos de mi subconsciente que me pedían, al menos, dejar un tierno beso sobre su dedo. Fue un alivio cuando se volvió para ver al frente, liberando mis labios, suficientemente complicado era ya curarlo a sabiendas de que estaba semi desnudo como para tolera un leve toque y no lanzarme a sus labios ¿Por qué ahora me preocupaba tanto lo que mi conciencia decía?

Detuve el paso del algodón sobre su piel herida cuando me pidió que no me asustara, cuando justamente yo esperaba lo mismo de él, pero por el tono de su voz intuía que él ya era plenamente consiente de lo que yo observaba. - Si... - respondí a su pregunta frunciendo un poco el ceño ¿A qué quería llegar con esto? ¿lo que tenia en la espalda era lo que le hacia sangrar? ¡Por dios tenia tantos rasgos la figurilla en forma del juego que, de ser así, seguro era totalmente doloroso! Escuché su explicación con paciencia hasta que llegamos a eso de "Bianca estaba conmigo y me salvó la vida" no me atreví a interrumpir, pero mis puños se cerraron y mi frente se frunció indignado recordándome mi visión, èl y ella muy juntitos en la cafetería, algo que me tocó ver después estando consiente, maldita Bianca. - Eso suena demasiado horrible Ian - digo tratando de que mi voz no contuviera demasiado enojo y si el dolor y tristeza de imaginarlo a él sufriendo constantemente. Tomé el algodón sucio y me dirigí al bote de basura para tirarlos - pero dices que es una maldición entonces alguien debió maldecirte pero ¿Quien? o ¿Cómo? es.... dios ¿no hay solución? - pregunto continuamente, expresando totalmente lo que pasa por mi cabeza. - Vuelvo - murmuro caminando al baño-

Ya en el baño busco en el mueble una cajita que me regaló mi nana en navidad, o mejor dicho mi ex nana, ésta contenía ungüentos y cremas para diferentes cosas, elaboradas por nuestra gente. Regreso con Ian aun pensando en Bianca inevitablemente - por cierto ¿fué la vez que estaban comiendo tan agradablemente en la cafetería? - me aventuro a preguntar sin más, sin apenas verlo y dejando la cajita sobre la cama, eligiendo una de tapa lila.
avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Sáb Ago 18, 2012 2:10 pm

Inclinó un poco el cuerpo hacia delante pensando que Diane le iba a desinfectar o sanar las múltiples cicatrices que componían una réplica exacta del tablero de la ouija en su espalda pero no fue asi, ella se separó de él y volvió a meterse en el baño nuevamente. Ian pensó que ya había terminado de curarle o que se habría cansado, algo totalmente lógico teniendo en cuenta de cómo estaba el ángel oscuro por culpa de no poder regenerarse como haría en condiciones normales. Eran demasiadas heridas y nadie la estaba obligando a hacerlo, seguramente que se hubiese sentido forzada a ofrecerse como voluntaria para ayudarla movida por algún tipo de sentimiento de culpa o algo por el estilo al haberla sacado de allí. Pero Ian tan sólo había hecho lo que su corazón le llamaba, él jamás dejaría a alguien que le importaba de verdad ahí abandonado a su suerte sabiendo que sin su ayuda habría muerto al cien por cien.

-Es la maldición de la ouija, creo.- murmuró sin saber bien cuál había sido el motivo preciso por el cuál estaba pagando el alto precio, tenía una ligera idea pero no sabía si era la acertada pero seguramente que tuviese bastante relación con el hecho de haber dejado arder a Pitt aquella noche que le persiguió endiabladamente hasta que murió en el subterráneo. De aquello sólo él conocía la verdad. -Aún estoy estudiando sobre el caso pero no he logrado averiguar nada... No sé si es para siempre o, por el contrario, haciendo algo o aplicándome cualquier ungüento llegue algún día a deshacerme de esas terribles marcas.- dijo observando su atractiva silueta femenina por detrás irse al baño, por ese momento quedó eclipsado con algo que jamás se había fijado. Los cuerpos de las chicas jamás le habían llamado la atención y por primera vez podía admirar lo realmente buena que estaba la sirena. Nunca la había mirado con esos ojos, ni visto de aquella manera. Jamás le interesó sus curvas, ni su trasero firme bien puesto que ahora le sugería bastante curiosidad, pero ahora algo había cambiado en él. Pero solo con ella, con las otras seguía igual de pasota. No le llamaban ni lo más mínimo.

Le sorprendió que Diane supiese que había estado comiendo con Bianca el día que le pasó aquello, bueno, en realidad no sabía ni por qué se sorprendía cuando él mismo vio que la sirena se encontraba en la mesa donde todas las animadoras se sentaban para comer juntas. Él jamás se acercó a esa mesa, desentonaba bastante y no se le había perdido nada allí. Prefería sentarse solo, con Brad o con Bianca. Porque su hermana siempre estaba sentada con los Cohen's, Ian pasaba totalmente de sentarse con ellos aún siendo miembro de su hermandad. -Sí, fue ese preciso día pero ya anteriormente había tenido molestias en la espalda. Aquel día me acuerdo que tan sólo tenía la espalda roja como si estuviese completamente quemada por el sol...- respondió pensativo el muy inocente del ángel oscuro. -Durante la comida me empecé a encontrar mal y me llevé a Bi a mi cuarto.. bueno, quedamos allí, ella vino por su cuenta. Y en mi cuarto pues pasó todo... Mucho dolor, mucha sangre.. y me desplomé. Bianca cuidó de mi, estuvo limpiándome y taponándome las heridas para que no me desangrase. Es una buena chica.- sonrió al recordar aquel gesto tan amable que había tenido la bruja con él. -Me resulta bastante agradable estar con ella.-




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Sáb Ago 18, 2012 4:34 pm

Alcé el frasquito transparente para poder mirarlo a la altura de mis ojos, su tapa era violeta, cada uno de los frasquitos tenía un tono distinto al otro, al igual que los contenedores delgados y redondos que contenían cremas, sin olvidar los tubos que parecían de pasta de dientes. Diane adoraba todo eso sobre elaborar ungüentos, pociones, infusiones y demás cosas, le gustaba siempre contemplar su magia aunque no era precisamente excelente en ello, quizás le faltaba algo de talento natural, no obstante era buena recordando como se hacia todo aquello, algo que jamás decía a los demás y que a medias conocía Sammy. Dejo el frasquito de nuevo en la caja y tomo un contenedor redondo rosado, lo destapo y lo huelo, esta hecho con algas, agua bañada en luna y un poco de escamas de trucha. Me muevo silenciosa hasta alcanzar la espalda de Ian, pensando y sin decir palabra alguna, evaluaba con mucha atención su enorme cicatriz con forma definida, se veía superficial per por la forma en que lo había visto desangrarse delante de mi, no lo eran lo absoluto. Debía haber alguna forma de curarle, ya fuera haciendo algo o untándose algo, lo que yo tenía en mi mano solo serviría para deshacer el enrojecimiento y limpiar con mayor profundidad.

Deslicé mi dedo índice de la mano derecha sobre la cremita verdosa y áspera, tomando algo de ésta para luego contornear todo el grabado de su espalda, mientras escuchaba su confirmación ¡oh fabuloso! era como ver por tercera vez aquella estúpida visión, ¿Por qué había tenido que ser esa una de las primeras? ¿No podía ser solo Ian e incluso la tonta de Bianca pero no con Ian? Tomé un poco más e crema y continué trazando cada parte de la zona dañada en su espalda, con suavidad y delicadeza, temiendo causarle daño. De pronto mi gesto volvió a endurecerse ¿Bianca había estado a solas con Ian en su cuarto? bien no creía que hubiera pasado mucho pero dios esa niña no pertenecía a nada...era como un cero, una página en blanco y ¿aun así se atrevía a salir con el capitán de rugby? Apreté los dientes, hubiera sido mas aceptable Mara, Irish o Natalie, ellas eran chicas con más agallas y carácter. No dejé en ningún momento mi labor, a pesar de no estar en lo absoluta contenta con lo que escuchaba pero el punto de gracia fue "Me resulta bastante agradable estar con ella". Bajo mi mano dejándola a mi lado y entrecierro los ojos ¡Pero qué hermosa soy! preocupandome por el miembro zombi de nuestro grupo selecto, eso me sacaría arrugas y por otro lado ¿Por qué me molestaba tanto lo que Ian y Bianca pudieran hacer o no? eso no era de mi incumbencia, si la pasaba él tan bien con ella pues ¡bien por los dos! no habré conseguido mi objetivo pero al menos mi parte consiente estaría satisfecha y yo no me rebajaría a discutir con alguien de la estripe de Bianca, es decir es como si ejerciera el intercambio de la frase "Si yo fuera ella estaría en el mercado y si ella fuera yo estaría en el cielo" y cero que me quería acercar al mercado. – ya veo - menciono escuetamente.

Termino de untar la crema por su espalda, vuelvo hacia donde esta mi cajita y guardo l contenedor redondo sacando ahora la botellita transparente con tapa violeta, la que había tomado anteriormente. –Y si una buena chica, me alegra que estuviera ahí para curare y atenderte en ese estado, supongo que no fue un momento muy agradable... ni para ella y para ti, menos mal no pasaste esos instantes solo, quien sabe que te hubiera pasado - me encojo de hombros sin denotar alguna emoción en mi voz. Destapo el frasquito y vierto un poco de líquido en mi mano, dejo el frasquito abierto sobre la caja y froto mis manos - y supongo que el momento fue mas llevadero al ser una persona que te agrade - me vuelvo a encoger de hombros moviéndome, girándome hacia su cuerpo, de frente. Me hinqué delante de él y tomé su pie izquierdo, por el cual comencé a pasar mis manos un poco húmedas, afortunadamente el contenido del frasquito que ayudaba para aliviar cualquier tipo de quemaduras y refrescar la piel era mas gelatinoso, aun así no podía tenerlo por mucha sobre mis manos – Esto deber ería sentirse bien, al menos aun más refrescante, ayudará principalmente a las zonas enrojecidas por lo que creo son quemaduras - digo quedamente, inevitablemente sintiéndome como Bianca, en la situación que él describió...y el sentimiento era poco grato. Terminé con la primera pierna llegando hasta el roce del límite de su toalla y comencé con la otra – sinceramente Ian creo que deberíamos buscar información al respecto, no sabes como va a reaccionar esa perturbadora marca ¿Qué si no solo hace que te desangres? bien bueno no digo que sea algo simple es solo que podría hacer algo aun pero – miro su pierna, definida por músculos trabajados por el deporte, de una forma sutil pero tangible, me negaba a alzar el rostro para verle, pues no me quería sentir tentada a romper una de mis reglas de ley si él se sentía "agradable" en la compañía de la bruja del 71.

avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Sáb Ago 18, 2012 5:14 pm

No sabía si había dicho algo mal o la había asustado con lo de la maldición pero notó que Diane poco a poco iba quedándose más en silencio, como que ya apenas le daba conversación y se mostraba el ambiente como más tenso, algo un poco hostil. Lo presentía de forma más intensa por su don empático que le ayudaba a descifrar las emociones y sentimientos de los demás aunque como le faltaban bastantes por conocer y experimentar ni si quiera podía identificar la mayoría, solo los malos y ahora le daba la impresión de estarse llenando el ambiente de emociones no muy gratificantes, por lo menos para ella porque él se alimentaba de aquello y le hacía fuerte por más que lo odiase.

No se atrevió a preguntar nada por miedo a un cambio de humor de esos raros que les daban a las chicas y muchas veces había presenciado desde un tercer plano, aquello le acojonaba como a un niño pequeño la oscuridad. Prefirió mantener el silencio y esperar no haber importunado a la sirena, lo último que quería era perder aquella magnífica conexión que había logrado crear con ella a lo largo del tiempo que habían pasado juntos y que ahora estaba siendo tan fuerte que le hacía experimentar un montón de esas sensaciones extrañas que no sabía que eran pero le daban también mucho miedo desvelar ya que era la primera vez que comenzaba a pasarle aquello. ¿Por qué sentía aquella agitación en su vientre y se le aceleraba el pulso cuando la tenía tan cerca de él? ¿Por qué se sentía atraído por su piel y se perdía en nubes de algodón cada vez que alcanzaba a oler el aroma de su cabello? Estaba claro que necesitaría un buen psicólogo.

-Gracias por todo lo que estás haciendo por mi, no me lo merezco.- dijo suavemente tratando de cruzar una pequeña mirada pero parecía como que ella se negaba a mirarle por algún motivo que el ángel no lograba comprender. -Siento que te estoy robando demasiado tiempo que podrías utilizar para hacer algo mejor que perderlo curando a alguien como yo.- suspiró tragando saliva, quería mirar esos ojos azules pero ellos rehuían de su mirada y se sentía profundamente mal por ello. Se preguntaba en qué estaba fallando.

-¿Sabes? Me encanta estar contigo... eres la única persona que ha sido capaz de crear como magia en mi interior..- declaró a su manera porque no sabía expresarse de una forma mejor más elocuente. -Gracias una vez más, por dejarme pasar una noche contigo y permitirme conocer a esta preciosa chica que tengo delante.- sonrió de medio lado, tímido, nervioso y con un cosquilleo recorriéndole por el estómago que no le dejaba en paz. -Apartemos el tema de la ouija y maldiciones por unas horas... No lo arruinemos.- seguía insistente, quería que le mirase, quería ver si sucedía algo con él. Descurbri el por qué del perpetuo silencio y aquella leve tensión extraña.




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Dom Ago 19, 2012 10:38 am

Pasé mis manos lentamente por su pie y pierna derecho, frunciendo un poco el entrecejo por sus extraño agradecimiento y disculpas, no entendía porque se sentía de aquella manera, como si no valiera mucho y como si no fuera un ser vivo y por tanto desmerecedor de atenciones, aquello estaba bastante mal, una vez mas me preguntaba ¿no era consiente de su alrededor? tenía tanto de lo cual comenzaba creer era ausente. Durante los días en que él no se apareció por los lugares abiertos del internado no solo yo me preocupé, estaba Sammy, Joel, Brandon y el equipo completo de rugby sin olvidar las miradas ansiosas que algunas chicas lanzaban constantemente a su asiento en algunas clases - en primera si te lo mereces, te mereces que te cure y mas Ian - digo con firmeza pero sin mostrarme ruda, negándome a elevar mi vista hasta sus ojos claros - segunda, la única otra cosa que podría estar haciendo en éstos momentos es dormir y para serte sincera no creo que pueda dormir así que no me estas robando nada - suspiro - no se si ya te lo haya dicho pero yo no hago nada si no quiero, si no quisiera curarte simplemente no te curaría y te diría que fueras al doctor o algo similar, cosa que no he dicho. Lo que estoy haciendo lo hago porque quiero, porque me nace y no porque me sienta obligada a.

Me levanto lentamente quedando entre sus piernas, estiro mi mano un poco y vierto más del contenido gelatinoso en mis manos, las vuelvo a frotar y comienzo a pasar mis manos por sus hombros y brazos teniendo cuidado con las zonas de cortes para no tocar, en esos sitios vertería alguna otra cosa para que curara pronto. Pero su voz repentinamente interrumpe mi tarea, y no es precisamente su voz si no sus palabras, abro enorme los ojos, aun mirando su brazo pero con los brazos bajos ¿Qué era eso de crear magia en su interior? ¿Me estaba tomando el pelo? ¿Era cierto? no podía creer absolutamente nada de lo que estaba escuchando, hacia bastante tiempo que un chico no me decía cosas tan hermosas, y si lo hicieron bueno...no con semejante sinceridad. No quería que arruinase el momento...el momento que hasta ahora comenzaba a ver con un poco de claridad y comencé a llorar sin quererlo y mucho menos comprender la razón, llevando mis manos alrededor de su cintura abrazándolo con anhelo, él me confundía, él me había desarmado de pronto con su inocente sinceridad, él me había salvado, él era tan hermoso...y ¿yo? yo me sentía mal...bien y mal al mismo tiempo, me hacia sentir tan bien escuchar todo eso, que le provocara magia en su interior me gustaba, que le pareciera preciosa y que quisiera quedarse conmigo, me sentía repentinamente llena y segura al igual que sola e indefensa ¡Por dios! ¿cuando me había sentido yo indefensa? por otro lado me sentía mal...mal conmigo misma por todo lo que tenía pensado - Oh Ian no agradezcas nada, debería ser yo la que...la que te agradezca lo que dices no sabes en verdad como me haces sentir con eso, pocas palabras pero ¿magia en tu interior? no se si soy merecedora de crear algo tan bueno dentro de ti - admito con vergüenza aun apegada al abrazo. No entiendo nada y me siento totalmente ridícula, me siento muy sensible y no puedo creer que este llorando sin motivo aparente frente a un chico, frente a Ian de nuevo
avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Dom Ago 19, 2012 11:27 am

Por mucho que ella le dijese y asegurase un millón de veces que si que se merecía algo el ángel oscuro iba a seguir tozudo en su afán por despreciarse al máximo, así era la mentalidad gris y triste que le habían inculcado en su casa repleta de continuas desdichas y disputas que le habían forjado aquella personalidad tan rara que actualmente tenía pero que ante todo la sinceridad reinaba en él y aquello no era algo de los que muchos pudiesen presumir porque justamente los que pecaban de sinceridad resultaban ser los más falsos. No obstante, se preocupó bastante por el hecho de que ella no fuese capaz de dormir. Quizás la perturbaba algo en su interior o era su presencia la que le incomodaba, otra culpa más que se adjudicó sin saber si él tenía la culpa o no. De todas formas dijese lo que dijese ella, él seguiría pensando en negro.

-¿Por qué no podrás dormir? Si te molesto me voy.- dijo con total seguridad pensando que lo mejor que podría hacer por ella era recoger sus cosas después de que ella terminase de extenderle la crema y marcharse de allí para dejarla en paz de una santa vez que ya bastante le había tenido que aguantar en el día. Estaría colapsada de él, hasta las narices. -¿Necesitas algo? ¿Agua, comida, darte un baño..? Puedo ir a por alimento y bebida si quieres en un momento.. y tú mientras puedes relajarte.. No te estorbaré.- dijo preocupado por ella y que tuviese todas sus necesidades bien cubiertas. De repente se había convertido en alguien que velaba por ella y se desvivía por y para ella exclusivamente.

Le facilitó los brazos cuando ella subió para darle aquella pomada en los miembros superiores, él estaba totalmente encandilado con ella, no podía apartar la mirada de ella. A cada rato mas preciosa, más encantadora. Un intenso y bobo suspiro escapó de sus labios y se sintió ridículo al darse cuenta de ello. De pronto se le echó encima y le abrazó. Se asustó bastante por aquello tan inesperado, su corazón comenzó a latir con más fuerza asustándolo más aún y sintió en su cuerpo una sensación que le movía a abrazarla él también, acapararla todo cuánto pudiera y no soltarla. No quería que se marchase de su lado. Aquello que sentía era extremadamente fuerte.

-Merecedora o no.. es lo que creas en mi..- dijo nervioso dejando divagar sus manos por su espalda mientras la abrazaba, poco a poco fue colocando su cabeza justo en el hueco entre su hombro y su cuello aspirando su aroma que le embriagaba hasta hacerle perder la cordura. -Yo creo que eres muy merecedora de ello.- susurró próximo a su oído. Notó algo húmedo cayéndole en el cuerpo.. parecían gotas... Se dio cuenta de que Diane estaba llorando. De nuevo había hecho algo mal y esta vez parecía bien serio. -Siento si te hice sentir mal.. no quería hacerte llorar.. Yo..- se sentía muy mal con un pesar encima de disgusto por provocarla el llanto. Tenía un nudo instalado en la garganta que le sabía amargo.




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Dom Ago 19, 2012 2:19 pm

¿Por qué insistía constantemente en irse? ¿Era eso lo que verdaderamente quería y solo se quedaba junto a mi por alguna clase de lástima? Fruncí el ceño ante la horrible idea de que alguien pudiera sentir lastima por mi, ese era uno de los pocos sentimientos que no toleraba de los demás hacia mía, suspiré quizás se debía a alguna otra extraña circunstancia, al fin de cuentas Ian era un poco raro, extraño, desconcertante, incluso me llegaba a asustar pero no de mala manera, quizás simplemente no lo entendía y por ahora no debería si es que quería mantenerme un poco cuerda - si te vas ahora menos podré dormir, tu presencia al menos logra hacerme sentir segura y bien - fruncí un poco los labios pensando que mi sentir hacia que se moviera mi boca ahora y ya no mi conciencia ¿se podría decidir mi ser por dejar quien hablara? - y no podré dormir porque aun me siento con la adrenalina arriba, quizás si intento dormir lo lograré pero por ahora me siento bien curándote...enserio - digo sincera. Parpadeé varias veces y solté una quieta risa, una muy relajada y jovial para el estado de molestia que me encontraba respecto a Bianca y él, pero es que su lista de cosas y la forma en que se ofrecía era muy encantadora ¡Oh Ian! él si que sabia distraerme de un disgusto - créeme, aunque quisiera darme un baño no podría - digo con un humor un poco mas relajado - y tengo en mi pequeño refrgerador algo de comida y agua, por otro lado no quiero que te vayas...no si tu no quieres irte claro ¿Tu quieres comer o beber algo? - pregunto siendo atenta con él, aunque igual algo apenada, no estaba segura de cuantos en el internado tenían tan equipados sus habitaciones como yo, pero es que a mi me encantaba siempre vivir rodeada de lujos y mi habitación ...bien era grande.

Suspiré con pesar, negándome a separarme de él por muy ridícula que pudiera parece estando tan apegada ¡Dios mio! porque estaba haciendo cosas que me juré a mi hacia tantos meses no volvería hacer, es decir abrazar a un hombre estaba bien siempre y cuando fuera solo parte del placer que recibía y daba por unos momentos quizás mas pero nada solido, esto me confundía pero me hacia sentir bastante bien y ¿el decía que si me merecía sus palabras? durante todo este tiempo que llevábamos tratando el uno con él otro de una forma mas constante jamás le había ayudado en algo, apoyado o hecho algo tan bueno con él como él lo había estado haciendo conmigo. Ian a pesar de sus extraños gusto y desconcertantes ataques, que en ocasiones le daban como el de hoy en la mañana en el aula antes de todo lo demás, era bueno o quería ser bueno, de eso me estaba dando cuenta y yo no me esforzaba ni en lo menor por serlo - Tu ... - murmuro despegando un poco mi rostro, solo para girarlo y dejar mis labios cerca de su mejilla - Tu no has hecho nada malo Ian, tu no me has hecho sentir mal por favor entiende eso me has hecho sentir bien, demasiado bien...más de lo que esperaba que pudieras hacerme sentir, lloro porque me desarmaste jamás hubiera llegado a pensar que un chico pudiera ser tan atento y sincero a la vez en sus palabras y me gusta lo que dijiste - entonces acerco mas mis labios a èl, dejando un tierno beso sobre su mejilla muy cerca de su oído.


avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Dom Ago 19, 2012 2:54 pm

Se acomodó un poco la toalla porque cuando Diane se le echó encima se le subió un poco inevitablemente y, aunque a él no le importaba exhibir su cuerpo entero porque para ello lo tenía, no veía conveniente dejar sus vergüenzas al aire libre delante de una señorita, no sería propio de un caballero aunque él no lo fuese, pero tenía educación y buenos modales. La verdad es que si que le gustaría tomar algo de agua porque en todo el día apenas había bebido nada, y el haber tragado agua salada del mar no ayudaba mucho a que la aspereza que sentía en su garganta se disolviese.

-Pues tengo un poco de sed, no tomé nada en todo el día y el agua de mar solo me dio mas sed.- dijo acariciando de forma distraída su pelo dorado y liso de textura suave y sedosa, le encantaba su pelo, su aroma.. su color.. También sus ojos, sus labios, su cuerpo... "Tengo que parar ya mismo.. me estoy volviendo loco. No sé por qué ahora me empiezo a fijar en su físico cuando ni si quiera me interesaba hace dos días" pensó la mar de preocupado mordiéndose el labio y enganchando la bola del pendiente como de costumbre, siempre jugaba con sus piercings cuando estaba nervioso, ansioso o en su fase menos vista, pícaro.

-Hagamos una cosa.. no te voy a dejar sola ni esta noche ni cuando necesites estar con alguien y no esté Sam a tu lado. Solo tienes que llamarme y aquí estaré en un abrir y cerrar de ojos.- aseguró cerrando los ojos ante su beso en la mejilla, se sentía tan rico y agradable por muy raro que le resultase una muestra de cariño como esa que solo le daba muy de vez en cuando su hermana y en la mayor parte del tiempo para hacerle de rabiar porque no le gustaban, pero el que le había dado Diane.. era simplemente mágico y le aportaba una sensación de querer más. -Orbitaré un momento a mi habitación para ponerme algo decente y regresaré, no transcurrirá ni un minuto ¿está bien?.- preguntó antes de desaparecer de golpe y hacer pensar a la muchacha que se había ido de nuevo abandonándola a su suerte como hizo en el aula hacia horas atrás. Esta vez haría las cosas bien, primero preguntarla y si le parecía bien después orbitaría a su propio cuarto, solo esperaba que Brooke estuviese con Elliott y no en el cuarto.




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Dom Ago 19, 2012 4:04 pm

Me separé un poco de él, pasando mi mano por mis mejillas, quitando así todo rastro de lágrimas lo más rápido posible, no seria muy bueno dejar que más fluyeran de mis ojos y los rastros de las que había liberado podían provocar que terminara con una enorme cola azul, y ahora aquello no lo veía en lo absoluto conveniente ¿Qué diría Ian al respecto? y ¿Qué haría yo al respecto? tardaría al menos 10 minutos antes de volver a estar en dos pies...a veces ser sirena era tan complicado, incluso el beber agua se volvía en algo complicado si no teníamos cuidado.

Hice una "o" con mi boca al escuchar su propuesta ¿hablaba enserio? ok yo tenia la sospecha de que era sincero en lo que decía pero me parecía bastante increíble...él se estaba ofreciendo a pasar conmigo todas las noches que quisiera, cuando no estuviera con alguien más para sentirme segura, era demasiado atento, demasiado protector y eso me gustaba, aquello era casi una novela a la que no podía dar crédito de ser verdad - Esa idea me gusta mucho, no puedo creer que te estés ofreciendo a hacerme compañía por las noches que me sienta pues...sola - sonrió con los ojos rojos en su dirección, seguro traía un aspecto cero divino, que pena. - no abusaré de lo que me dices pero si te lo agradezco, oh Ian enserio - me acerco nuevamente besando su tibia mejilla, es tan suavecita que me da ganas de pasar mi mano por ésta.

Fruncí el ceño levemente ante su aviso, así se veía tan odiosamente bien que no me molestaba en lo absoluto que tuviera solo una toalla, aunque el saber y observar éste hecho me enloquecía ¡por todas las truchas! solo un movimiento y tendría a merced a Ian para hacer cosas no demasiado apropiadas para alguien que tenia una fama de ser demasiado inocente sobre algo más que tener amistades con la gente que le rodeaba. No obstante él tenía razón, debía ponerse algo más cómodo si no ¿cómo íbamos a intentar dormir si la amenaza estaba presente en cada momento? Suspiré – esta bien, así me dará tiempo para poner el lugar en orden y buscarte una pastilla ah..si y servirte agua - dice recordando aquello de que tenía mucha sed. Le dediqué una sonrisa tierna, entonces me alejé de él y comencé a guardar las cositas en la cajita, la tomé junto con el botiquín y caminé hacia el baño dándole espacio a Ian para desaparecer.

Salí a mi habitación y él ya no se encontraba, no se porque me sentía ahora ansiosa ¡apenas se había ido! dios tenia mi cabeza hecha un desastre y luego todo lo que había pasado en el día, estaba cansada pero no somnolienta. Avancé al tocador, y me hinqué para abrir el segundo de los tres cajones medianos y saqué mi bonita pijama rosa y tomé mis pantuflas de peluche a moda. Volví al baño y me puse la pijama que en realidad tenia forma de un casual vestidito que llegaba arriba de mis rodillas, a la mitad de mis piernas. En la parte inferior tenia una enorme cerecita y en medio se podía leer una leyenda de "Sweet Dreams Cherry" y me puse mis pantuflas, antes de salir tomé del botiquín una advil. Salí del baño y me dirigí al refrigerador y comencé a sacar una botella de agua embotellada.
avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Dom Ago 19, 2012 4:38 pm

-No necesariamente tiene por qué de noche siempre, puede ser también de día, tarde, mañana.. Cuando lo necesites, y si no lo necesitas pero quieres compañía también. Siempre ando encerrado en la habitación excepto cuando hay entrenamiento o partido, pero en ese horario tú también tienes lo tuyo con las animadoras.- dijo mostrando una sonrisa abierta totalmente sincera y dedicada por entera para la sirena. -No tengas reparos en contar conmigo para lo que quieras por muy absurdo que sea. Me gusta estar contigo, no sé explicarte con claridad lo que me haces sentir.- confesó hundiendo su cabeza entre el pelo dorado de la sirena para darle un beso y dejar sus labios descansar sobre aquella zona hasta que ella se separó, él volvió a sentirse vacío. Como si cuando ella se alejara se llevase una parte importante de él.

-Puedes ahorrarte la pastilla, no tomo nada químico o cuya procedencia no sepa con seguridad.- dijo volviendo a quedarse eclipsado mirando la silueta femenina caminar alejándose de él. Su vista trasera le removía todo su ser para bien pero es que la vista de su delantera, sobretodo esa enorme sonrisa de felicidad que solía mostrar Diane, le derretía. No podía quitarse su bonita mirada de la cabeza, le tenía doblegado quisiera o no, ella era su musa, su inspiración, su mejor amiga, quizás, porque lo que empezaba a sentir por ella era tan inmensamente grande que decir amigos quedaba muy lejos y corto.

Cuando salió de su ensimismamiento se quitó la toalla dejándola a un lado en la cama y orbitó hacia su cuarto. Nada mas llegar lo primero que hizo, en vez de ir directo al armario, fue buscar en un baúl cerrado mediante un dispositivo mágico que sólo se habría con una muestra de saliva de Ian, una huella dactilar y una inspección de retina ocular. Tomó su preciado diario secreto, se sentó en su cama desnudo y comenzó a escribir. Le había prometido a Diane que no tardaría pero tenía que escribir, tenía que desahogarse de alguna forma... Pasaron 20 minutos aproximadamente y percibió movimiento detrás de la puerta, alguien venía, estaba a punto de abrir la puerta y pillarle escribiendo. Se dio prisa en acabar la hoja de su diario, lo metio en el baul y alcanzo a tomar el pantalon negro del pijama que guardaba bajo la almohada, no le daba tiempo a tomar ropa interior alguna. Orbitó rápidamente.

Apareció en el cuarto de Diane llevándose la sorpresa de que justamente había ido a aterrizar delante de ella. Se quedó pasmado sin saber qué hacer, él desnudo ahí delante de ella. Se puso rojo, tragó saliva y lo único que se le ocurrió fue darse la vuelta dándola la espalda y ponerse el pantalón a toda prisa. -Lo.. lo siento... tu..tuve un con..contratiempo..- estaba muerto de vergüenza y lo peor es que no sabía cómo iba a reaccionar ella.




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Lun Ago 20, 2012 10:53 am

Coloqué dos botellas de agua sobre el la pequeña nevera, me levanté y cerré el refrigerador. Eso debería servir para calmar la sed de Ian, posiblemente un par de hielos ayudarían pero en éste momento no tenía, se habían acabado dos días atrás, luego de haber dado un enorme paseo con esa chica rubia de carácter bastante peculiar Alma Zaifon. Tomé ambas botellas y caminé hacia el lado derecho de mi cama, dejando las botellas en mi buró, junto al cuadro vintage que enmarcaba una foto del equipo de porristas que encabezaba, todas aparecíamos sonriendo, con los pompones arriba portando nuestro habitual uniforme negro-blanco.

Entonces me senté soltando un largo suspiro, aún mirando con bastante atención la foto, recordaba bastante bien ese día, no sólo porque me habían nombrado capitana, si no porque desde ese día me había planteado seducir al pragmático Ian Scottfield y ser yo la primera en besarle y algo más, y en ese entonces y hasta ahora no era la única que deseaba lograr precisamente lo mismo. Rumores de Mara me habían llegado sobre sus intenciones de conquistar al soltero capitán de rugby, sin olvidar a otras chicas sin suficiente importancia como para mencionarlas, como fuera había pensando que tenia que conducirme con bastante astucia e inteligencia si deseaba lograr mi cometido, luego vino aquello de la ouija ...y bien ahora estaba aquí sentada sobre mi cama esperando a que Ian volviera después de que me dijera aquello de la magia en su interior, logrando que me sintiera tan libre, tranquila, feliz y confundida y por otro lado mal, ya daba igual repasar lo mal que mi conciencia me hacia sentir.

Suspiré pesadamente cambiando mi vista de la foto al frente, justo donde se encontraba mi tocador. Todo se encontraba en orden sobre éste pero la imagen de lo que veía cambió inesperadamente, teniendo justo frente a mi un abdomen totalmente desnudo y tentadoramente formado por el ejercicio, alcanzaba ver todo descubierto hasta la parte baja de su abdomen, no más allá pero aquello me daba una idea de la situación, Ian estaba totalmente desnudo frente a mi. Me sonrojé inmediatamente al tiempo que él se giraba alterado y emitiendo disculpas, lo que me permitió ver sus pompis...si alzaba una mano yo podría...junté mis manos por delante apretándolas girando mi cabeza a un lado para no verlo, dándole su pequeño espacio, no me levanté pues me encontraba tensa y temía que si me levantaba lo que haría sería lanzarme a él y abrazarlo para comenzar - Eh...bien me imagino, tu no te preocupes - dije apresuradamente aun con las mejillas al rojo vivo, suficientemente difícil era ya tenerlo delante de mi con solo una toalla y ahora esto ¡Dios sabía que quería ser buena! pero había tanta tentación delante de mi, una pura e inocente tentación ¡Santas caracolas! ¿Acaso se esperaba que expiara mis pecados absteniéndome de obrar de forma instintiva? ok yo no era ninguna enferma y mucho menos estaba necesitada, pero es que ¡por los dioses del olimpo que Ian estaba demasiado bien! como para dar crédito a la situación - he dejado en el buró una botella de agua fría, espero esté bien, pensaba ponerle hielos pero se me acabaron, creo que mañana encargaré más para tener. Junto a la botella he dejado una pastilla por si cambias de opinión, se que me has dicho que no tomas químicos o algo cuyo origen no lo conozcas pero bueno... - mi voz sonaba calmada aunque un poco mas alta de lo habitual, y es que hablar me servía para distraerme de lo evidente - solo pensé que si querías ahí estaba, te has ofrecido a cuidarme y estar a mi lado siempre que bueno así lo quiera y debes estar por ello sano y salvo...bien aunque yo me ocuparé de cuidarte y/ o curarte cuando no sea así...si quieres claro - terminé sintiendo que me venía un inusual caso de verborrea, de verdad ¿qué me estaba pasando?
avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Lun Ago 20, 2012 11:31 am

El haber aparecido como su madre le trajo al mundo ante Diane había sido todo un gran bochorno, seguro que ella tenía una idea de él ahora un poco sucia: que si era un cerdo, un fresco, un pervertido y un depravado. No se libraba de fijo. Tendría que practicar más su orbitación si no quería seguir metiendo la pata más adelante o, al menos, ser más cauteloso y ponerse la ropa antes de aparecerse en cualquier lado que después pasaba lo que pasaba. Y lo peor es que ahora la metedura de pata había sido con la chica con quién mejor se llevaba del internado entero y por la cuál comenzaba a sentir toda clase de cosas extrañas e inquietantes pero a la vez le resultaban agradables al hacerle sentirse vivo, como nunca antes se había sentido. Tan lleno de vida, alegre, feliz y relajado siempre que estaba a su lado.

-Gracias..- murmuró al principio cortado. Caminó hacia el lugar que le indicó había dejado la botella de agua, la tomó, le quitó el tapón y comenzó a beber con bastantes ansias; tantas que la botella pronto quedó vacía de un solo golpe. Ian exhaló un suspiro de haberse quedado satisfecho, se había refrescado bastante porque el agua estaba bien fresquita y le había ayudado a no tener la boca tan pastosa y seca. -Este agua me ha sabido a gloria.- dijo volviendo junto a ella para tomarla con sus manos de la cabeza y darla un beso en la frente a modo de agradecimiento. -No tienes por qué Diane, no debes pagarme con la misma moneda por el hecho de que quiera cuidarte.- comentó negando con la cabeza pero mostrándola una de esas escasas sonrisas que acostumbraba a dejar ver el ángel oscuro ya que no era muy dado a sonreír sin estar siendo malévolo o sarcástico.

Se sentó en una orillita de la cama mirándola. -Ven, siéntate, quiero darte una cosa.- dijo de repente palmeando a su lado en la cama con una mano. -Tienes que tener los ojos cerrados, sino no vale.- agregó con una vocecilla entre misteriosa e infantil llena de alegría y entusiasmo.




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Diane Seammus el Lun Ago 20, 2012 12:27 pm

Respiré hondo al percatarme que se movía por la habitación, eso significaba que ya se habría puesto sus pantalones. Alcé la vista hacia donde escuchaba sus pasos y me encontré con un chico alto, de cabello moreno que se encontraba desnudo de la parte superior pero que usaba un pantalón negro de pijama, Ian ya se encontraba vestido, suspiré mas relajada. Asentí a su agradecimiento sin evitar sonreír divertida cuando terminó de beber agua - ¿gustas mas agua? aun tengo mas botellas - señalo con la vista la que se encontraba a lado de la anterior, igual de fría y lista por si deseaba beber más.

Pasé la mano por mi cabeza negando lentamente, si seguía diciendo semejante tipo de cosas terminaría yo lo suficientemente exasperada como para desear ofrecerme a hacer a lo bueno por él y simplemente las haría bajo su consentimiento o no, ¿de qué otra forma iba a proceder si se negaba a lo que le decía? y además ¿si no creía mis palabras? - No te estoy pagando nada - dije mirándole atentamente - lo que hago y lo que llegue a hacer son solo motivados por el deseo de hacerlo y no por que me siente en deber de - digo con la mayor tranquilidad, entrecierro un poco los ojos y finalmente le dedico una sonrisa suave y agradable, no había razón por la cual centrarnos en éste tema, yo ya estaba segura de lo que quería hacer además...no es como si quisiera ver a Bianca muy cerca de Ian velando con él cuando yo podía cuidar de él, aunque bien Ian y yo éramos solo amigos como lo era él y Bianca por lo que no había mucha lógica en mi comportamiento...es solo que la cercanía de Maléfica con mi ángel guerrero me gustaba tanto como un día soleado, caluroso y sin sombra.

¿Darme una cosa? ¿él quería darme una cosa? vaya adoraba las sorpresas. Sin pensarlo mucho me arrastré hasta su lado, quedando bien sentada en la zona que palmeó mientras que mi corazón se agitaba con emoción dentro de mi, el reflejo de mi órgano se mostraba en mi rostro pues una tonta sonrisa se asomó de entre mis labios ¡Genial ahora parecía niña pequeña! pero que mas importaba, él hacia parecer todo esto tan misterioso y emocionante que uff. - me pregunto enserio que clase de cosa será - me mordí el labio inferior mirándole con mucha curiosidad, luego sonreí un poco más dedicándole el gesto a él y cerré los ojos - no me vas a abandonar mientras esté con los ojos cerrados ¿cierto? - pregunto repentinamente, poniendo mis manos sobre mis regazos hundida en la oscuridad de mis parpados.
avatar
Diane Seammus
Sirena

Sirena


Informe
Habilidades: Arca de Noé, control mental, extrasentidos, grito sónico, ilusionismo, premonición, semi-metamorfismo, respiración de vacío en el agua, supervelocidad en el agua.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Cruz de ónice. Pluma mental. Rubí mediano. Zafiro pequeño
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Ian L. Scottfield el Lun Ago 20, 2012 1:10 pm

Ella tuvo que recordarle una vez más que hacia las cosas por voluntad propia y no por obligación o verse en el deber de hacerlo por cualquier tipo de sentimiento negativo que la hiciese quedar en deuda con el ángel oscuro. Él se sintió aliviado pero seguramente no fuese la última vez que la sirena tuviera que recordárselo, podía ser bastante pesado muchas veces sin darse cuenta porque no lo hacía aposta, simplemente que no quería molestar a los demás ni hacer que le debiesen nada. Era ese sentimiento de culpa que le habían inculcado en casa cada vez que sus padres hacían algo por él y después le insinuaban que debía encontrar el modo de devolverles el favor, pero no se lo decían de forma amable si no que le trataban de la peor forma posible como si fuese la peor basura de todas. En cambio, con su hermana siempre fue diferente, a ella jamás le hicieron pasar por aquella tortura. La tenían como más protegida por el tiempo que estuvieron juntos, pues después todo fue peor, los dos chiquillos quedaron a cargo de la bruja de su tía que pasaba de ellos y les amargaba siempre que podía. Por ella andaban ahora los dos Scottfield en el internado siendo vigilados de cerca por su tía, ni más ni menos que la profesora de habilidades. Como podía comprender cualquier que supiera aquel dato, aunque en el internado nadie sabía de aquellos lazos familiares que unían a la profesora con los alumnos, la vida de los dos jóvenes era todo un tormento diario. Aquella señora era buena profesora pero como persona era lo más antisocial y repelente que podías encontrar, en cuanto al ámbito familiar, era tres veces peor que como se comportaba con los alumnos.

-No gracias, por el momento ya voy bien saciado. Quizás en un rato te quite la otra botella de agua.- dijo sonriendo levemente, aprovechando que ya se encontraba sentada a su lado le dio otro beso en la mejilla. Le estaba cogiendo gusto a eso de darle aquellas significantes muestras de cariño a su amiga.

-No te voy a abandonar, confía un poco en mi.- dijo negando con la cabeza mientras se movía despacio por la cama sin miedo a ensuciarla más la cama al andar descalzo y se colocó justamente detrás de ella, de rodillas. -Espero que te guste..- susurró llevando sus manos al colgante que siempre llevaba él puesto y que nunca se quitaba, rodó la cadena por el cuello hasta hallar el cierre y lo abrió para poder quitárselo. Después apartó con una mano el pelo de su amiga con toda la dulzura del mundo, se aproximó más a ella pegándose casi al completo a su espalda y deslizó el colgante por delante de ella para fijarlo a su cuello y engancharlo. Posó despacio y con cuidado el colgante sobre la base de su cuello y besó la parte alta y de atrás de la cabeza rubia. El colgante no era más que una cruz negra de ónice con una serpiente enroscada en la cruz del mismo material. Pero ahí no acababa la cosa, eso no era más que lo que se podía apreciar a simple vista. La cruz de ónice tenía un poder mágico que protegía a aquel que lo poseía y lo portaba, Ian se había encargado de hechizarlo mediante un ritual especialmente para dárselo a Diane, pero nunca había encontrado la oportunidad de dárselo. Aunque esa cruz llevaba muchísimo tiempo con él y le era de suma importancia quería que lo tuviera ella, la veía especial ante sus ojos, su corazón y su ser entero.

-Ya puedes abrir los ojos...- susurró con sus labios pegados a su oído más próximo a él. -No sé si será de tu estilo.. y dudo mucho que vaya a conjuntar con toda tu ropa... pero me gustaría que lo llevaras. Aunque si no te gusta o no quieres... tan sólo tenlo cerca.-




BUENOS DÍAS PRINCESA:
MI MALDICIÓN:

avatar
Ian L. Scottfield

Ángel Oscuro
 Ángel Oscuro


Informe
Habilidades: Amnepatía, clarividencia táctil, concesión de poder, control de las sombras, daño infringido, empatía, encandilamiento, estallido psiónico, necroquinesis, orbitación, percepción de poder, super agilidad, telepatía, tercer ojo, visión compartida, volar.
Objetos, Ingredientes y Pociones: Burbuja respiratoria, Caldero, 2 Chivatoscopios. Diario mágico. Juegos Mágicos. Pendientes lectores, Péndulo Mágico, Talismán, Zapatillas alaldas.
Trofeos:

Volver arriba Ir abajo

Re: Después de la tormenta siempre llega la calma {Diane}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.